Palabras

para recordar

Roxane Bravo Rivera

A | B | C | D | E | F | G | H | I | J | K | L | M | N | O | P | Q | R | S | T | U | V | W | X | Y | Z
Buscar

Sin solución

 Siempre caminé hacia donde no se sabe
mas siempre fui y volví
de donde nunca llegué.

Intuyendo y buscando salidas,
siempre tentando a la suerte
entre desconocidos por conocer
y favores que nunca llegaron.

Mas hoy el espejo no engaña,
la tersura se fue,
aunque me engatusa el alma
dándo brincos de juventud.

Diciendo adiós de a poquito,
van destiñendo de amarillo mis querencias
y mi prosa improvisada del alma
que descansaba en el desván del olvido,
de pronto despierta a la realidad.

Mucha poesía y de soluciones nada.
Cuando tu pequeño mundo se desmorona a tu alrededor,
tus padres ancianos empiezan a caer,
a sufrir heridas postrantes,
incapacitantes, en fin, a ti te toca y a tus hermanos si los hay,
enfrentarlos y hacer lo que sea necesario
para parar ese tzunami emocional y económico,
que sin previo aviso, revolucionó tu organizada vida diaria.

Esta es la mayor prueba que la vida nos manda
cuando aún nos creíamos inmortales,
aún jóvenes y polivalentes.

Estos son los tiempos de Dios,
el hombre se esmera, lucha ante la adversidad
pero solo vence aquel que usa la única medicina válida.

Es lo único que prima por encima de todo,
y sin embargo, siempre lo olvidamos.

La trampa esta en que no se compra con dinero,
EL AMOR INCONDICIONAL,
es ése del que se habla cuando ya no estamos aquí.

Pasando página

Despedida fui de tu vida
cuando más te amaba,
cuando más locamente enamorada estaba. 

 Ni por un segundo podrías,
ni ligeramente imaginar, lo que yo sentía.
La profunda herida que en mi dejabas. 

Entendí entonces, que había llegado
tu hora de pensar en ti mismo,
era tu momento y el de nadie más.

Y así fue como desaparecí de tu presente,
me convertí en tu pasado e inexistente en tu futuro.

Pasaste página a una nueva fase de tu vida,
llena de ilusiones y de proyectos,
donde mi amor por ti, no tenía lugar.

Quiero pensar, que más tarde,
en algún momento,
volverás a reencontrarte conmigo,
en tus recuerdos,
y hallarás entonces,
el verdadero significado
de mi paso por tu vida.

Y esta música te recuerde
que un día tus labios me besaban
con ese mismo frenesí.


Porque yo lo valgo

Dejando atrás apegos juveniles,
he tomado la oportuna decisión
de pasar a vestirme como una mujer más discreta
y a despedirme de esos looks rompedores que hasta ahora usaba.

Un asalto de sensatez propio de la mujer madura
que ahora soy.

Este abrupto encaje con mi otoño
me encamina directamente hacia la elegancia.

Aunque espero llegar a tiempo al drástico cambio de pista,
antes de caer en atrevidos ridículos.

Sin desdeñar este momento de estrepitosa inflación,
donde más se resentirá la revolución de mi armario,
será en mi cartera.

Qué remedio,
allá vamos,
como dice el anuncio:
porque yo lo valgo.