Porque yo lo valgo

Dejando atrás apegos juveniles,
he tomado la oportuna decisión
de pasar a vestirme como una mujer más discreta
y a despedirme de esos looks rompedores que hasta ahora usaba.

Un asalto de sensatez propio de la mujer madura
que ahora soy.

Este abrupto encaje con mi otoño
me encamina directamente hacia la elegancia.

Aunque espero llegar a tiempo al drástico cambio de pista,
antes de caer en atrevidos ridículos.

Sin desdeñar este momento de estrepitosa inflación,
donde más se resentirá la revolución de mi armario,
será en mi cartera.

Qué remedio,
allá vamos,
como dice el anuncio:
porque yo lo valgo.

Los comentarios están cerrados para esta entrada.