Palabras

para recordar

Roxane Bravo Rivera

A | B | C | D | E | F | G | H | I | J | K | L | M | N | O | P | Q | R | S | T | U | V | W | X | Y | Z
Buscar

Días iguales

Asomado a la ventana
entorbada la mirada
sobre el paisaje de tejados
de viejas casas,
de gentes que ni conoce,
que ni siquiera sabe
si todavía viven,
o murieron hace ya tiempo.

Puede que solo sea
su percepción del ocioso pasar de las horas,
que le parecen iguales los martes, jueves o domingos,
casi iguales al ayer
como al antes de ayer.

Sentía que esa atonía que le aquejaba
le venía de fuera hacia adentro,
como si sus días se hubiesen vaciado de sentido,
y el paso de la vida se hubiera hecho demasiado lento
para entusiasmarle.

¿Sería una depresión lo suyo,
o una parálisis emocional lisa y llanamente?
¿Y si sus ojos fueran ciegos ante lo que miran?
Entonces surge la pregunta:
¿Qué hay del asombro?
¿Cómo cambiar la mirada?

Le preocupaba su desidia,
y el languidecer de sus tardes.

Solo sabía que de si mismo dependía
salir de ello.
Nadie vendría a rescatarle,
nadie sabía que se hundía,
nadie sabía de su llanto,
nadie sabía de su frustración.

¿Pues qué hacer entonces?
¿Cómo recuperar la ilusión del mañana?
Recuperar la fe en el mañana,
que cada día trae un nuevo sol
para todos.


Pasando la vida (109)

Asomada a la ventana
entornaba la mirada
paseando la vista
por herrumbrosos tejados
entre viejas casas;
de precarias construcciones
de gentes que ni conocía,
que ni siquiera sabía,
si todavía vivían en ellas,
o habían muerto ya

Sentía que esa atonía que la aquejaba,
le sobrevenía de fuera hacia adentro,
como si sus días se hubiesen vaciado de contenido.

Desde hacía algunos días
la inquietaba el sinsentido,
se preguntaba si así sería hasta el final.
Y su intensa e increíble historia de vida
hasta ahí llegaría sin más.

Tal vez solo fuera,
su ociosa percepción del tiempo.
Hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo,
igual que ayer y antes de ayer.

¿Se hallaría vaciada de ilusiones su vida?
¿O era efecto pasajero
de su claustro fóbico encierro?

Pasaron semanas, meses
sin ventilar ni respirar sus sueños.
A lo mejor ella había ya muerto,
y ni siquiera se había enterado.

Aunque conciencia tenía
de estar matando las horas,
perdiendo un tiempo precioso
en esa agonía de sus tardes.

Solo sabe que de ella depende,
superar ese abismo.
Nadie puede rescatarla,
ni siquiera ese amor
que la rodea.

¿Pues qué hacer entonces?
¿Cómo devolver la ilusión del mañana?
La chispa de una primera vez.
O, llevar la mirada hacia donde nunca antes nadie miró.

Y qué tal, si la respuesta se hallará en ese pensamiento:
«No pretendamos que las cosas cambien
sin antes cambiar tu mismo»

Da pereza cambiar.
¿qué cambiar a estas alturas?
Hasta para éso necesitas
unas gotitas de ilusión.

¡Uffff, uffff, ufff
a ver cómo salgo de ésta!

Poco a poco (26)

Poco a poco se acerca
ese poco a poco a mi vida,
sutilmente desdibujado,
ya se vislumbra en la antesala.

A partir de aqui,
ya todo sabe a poco.
Más breves las sobremesas,
alargando los postres
hasta la eternidad.

!Qué paradojas de la vida!
cuánto más tiempo quisiéramos,
este mengua más y más.

Se hace tan lejano
el recuerdo de quiénes éramos,
de aquellos sueños flotando sobre nuestra almohada,
eufórico enamorado despertar,
arrobados por ese amor que creíamos eterno.

Lento e imperceptible,
cae el velo de la noche,
y a través de su trasiego
vemos pasar toda nuestra vida.

El adiós tiene un sabor
que va agrietando los labios,
dulce para quienes abrazan la fe
y tan amargo para los más impios.

Poesía de andar por casa (21)

Vuelve a su rincón de cada mañana
allí donde su fiel amigo el teclado
paciente espera al genio que lleva dentro
y a sus dedos encantados
haciendo clic con las alturas.

De momento reclama un minuto de silencio
para despejar su mollera.

Sin embargo, se lo esta pensando,
si llevar sus pensamientos al cielo
y su cuerpo a la arena,
o, quizás alcanzar la cumbre de aquella montaña
para tocar más de cerca a la poesía.

Tal vez, eche a volar su imaginación
tan alto, tan alto,
llevando su prosa por equipaje
y a cuestas su bagaje.

Esta nostálgica rapsoda suya
se pregunta una y otra vez,
si en su camino se topará algún día con la fama

!Pero qué locas pretensiones las suyas!
¿acaso no saben sus musas
que su poesía es la de andar por casa?

Que su prosa es tan tan modesta
que solo conmueve a las almas más errantes
y solitarias.