Palabras

para recordar

Roxane Bravo Rivera

A | B | C | D | E | F | G | H | I | J | K | L | M | N | O | P | Q | R | S | T | U | V | W | X | Y | Z
Buscar

Otra oportunidad (104)

Aquella intempestiva fresca mañana
atravesó mi prosa cotidiana
y me llevó de lleno
a las inconclusas
interrogantes de mi alma.

Conectándome enseguida
con esas inquietudes profundas
que habitan en mi
y que no paran de enredar en mi subconsciente.

Pareciera un alma tan insaciable
la que llevo dentro,
tras una vida tan rica en experiencias,
viajes, aventuras, y amores…

¿Y ahora qué se te antoja?
Llenar ese vacío en lo más hondo de tu ser;
poco o nada de todo lo vivido te ha podido satisfacer.

Quisieras recomenzar,
quisieras renacer.
¿A tu edad?
Pues si, nunca es tarde para volver a empezar.

Y sin embargo,
hete ahí esperando una última oportunidad,
algo te dice que tu periplo no esta completo,
algo te falta.

¿Será un nuevo amor?
No, no. El verdadero ya pasó para ti.

Creo intuir algo diferente,
quizás compasión, entrega, transitar por la generosidad.

O tal vez, lo que esta a punto de ocurrir
es que emerja una nueva mujer dentro de ti,
ya no la intrépida poeta aventurera,
sino una humilde servidora del universo.

Deja de llorar

Abandona por fin,
esas viejas pantuflas
que te hacen el caminar de una anciana.

Pesan y arrastran pesar,
búscalas más ligeras,
que resbalen alegría.
Y si lloras, al menos que sea de risa.

Apenas un lapsus,
una nube negra nubló tu mente
y todos tus fracasos,
en un pestañar,
desfilaron ante tus ojos:
un sepelio de tus tropiezos.

Me topé con unas acuarelas
entre viejos papeles,
y fue volver a vivir toda esa ilusión
que en ese momento en ellas puse.

Una puñalada del tiempo.

¿Cuanta ilusión se tiró por la borda?
¿Cuántas lágrimas inútiles?
Cuanto llanto para nada.

Crees que en algún lugar allí fuera
se recogen lágrimas?
¿Tu crees que van a parar a algún lugar?
Tristemente, creo que no.

A lo mejor, y tal vez,
el día que veamos pasar toda nuestra vida
ante nuestros ojos,
podremos verlo.
Visualizaremos nuestro desconsuelo.

¡Dios mío! cuánto hay de todo lo desconocido,
que solo intuimos,
que apenas percibimos,
¿hay alguna certeza?,
ninguna.




Mirada pedigueña

Cercándome los silencios
y las soledades,
me acaban encontrando
aunque les rehúya.

Se debaten dentro de mí,
plegarias imploradas,
anhelos, deseos, quiero y no quiero…

De bruces con la realidad
en un mundo loco.
¡Pobre cándida de mi!
me lo he creido todo.

Qué callada esta la noche…
cómplice muda
de mis regias expectativas
en un futuro siempre mejor
del que hay.

¡Y bueno ahora toca!
debutar como viuda;
próxima etapa de mi ciclo bisiesto.

Recuerdo ahora a mis amados viajeros,
momento para evocarles,
recordar sus historias de vida,
cuánto les quisimos,
y cuánto amor nos dejaron.

En esta desasosegante quietud
tan parecida al olvido,
y al desdén del destino;
olvidé cuántos años llevo encaramada,
oteando el futuro con mirada pedigueña
añorando privilegios que no eran para mi.

Resumiendo:
cuántos esfuerzos estériles
por destacar en este mundo
que nos hizo creer
que si queríamos, todo se podía conseguir.