Palabras

para recordar

Roxane Bravo Rivera

A | B | C | D | E | F | G | H | I | J | K | L | M | N | O | P | Q | R | S | T | U | V | W | X | Y | Z
Buscar

Hay que seguir

Que a todos nos llega en algún momento
queramos o no,
estemos preparados o no.

No estamos seguros de seguir,
no estamos seguros de poder seguir,
ni siquiera estamos seguros
de cómo vamos a seguir.

¿Vamos bien encaminados siquiera?
Dudamos, y aún así, seguimos.
Algo dentro de nosotros nos dice:
hay que seguir,
no hay más alternativas,
no hay otra opción, que seguir.

No hay que rendirse,
no – prohibido rendirse,
prohibido abandonar.

Hay que seguir
de eso se trata
queramos o no
estemos o no convencidos,
sepamos o no bien hacia donde vamos,
a veces dudando,
deseando echar marcha atrás,
deseando devolverse,
sin embargo, algo dentro nuestro
sigue tirando y sigue tirando,
sigue tirando.

Piensas en todos nuestros amados antepasados
que también tuvieron su momento de duda,
tuvieron su instante de fragilidad,
y sin embargo siguieron,
siguieron. De no ser por su tránsito,
yo no habría nacido.
Si ellos no hubiesen continuado,
si ellos no hubiesen batallado,
perseverado en sus propósitos,
ninguno de nosotros estaría aquí.

Por eso yo también se los debemos,
por ellos hay que seguir,
seguir y seguir…

.




Todavía no lo sé

A ratos se arranca mi cordura
sorteando telarañas de arcoíris
seducida por sus colores.
Siempre en busca de la intensidad.

Embarcada navegué el mediterraneo,
escarpados caminitos improvisé,
viví accidentadas horas escalando
montañas imaginarias.
noches locas de fiesta y amigos.

En fin,
ansias gozadas de ansias pasadas,
de frescos manantiales bebí,
mil te quieros resuenan en mi,
pasiones y sus humedades deleité,
como sabrosos guisos paladeé.

Siempre buscando respuestas;
¿de dónde vienes?
¿adónde vas?
¿ya lo sabes?

Todavía no.

No ha sido fácil saber lo que quería,
porque hallábase muy lejos
de los antojos de mi intuición.

En todo caso,
fui y vencí,
y jamás volví
por donde vine.

Hoy
sosegaré mis pasos,
ameno mi huerto cultivo
recogiendo pensamientos.

Al sol en lo alto miro
y profundo respiro
henchida de gratitud,
¿adónde he llegado?
¿es quí donde quería venir?

Algo muy dentro de mí
dice que la búsqueda no ha terminado,
que nunca se acaba de llegar.


Ubi sunt

Días y días aturdidos mis sentidos
hurgando hasta en el aire algo de ti.

Respirando y aspirando la luz en el aire.
¿Adónde vaís todos?
¿Adónde sus miradas?,
¿Adónde sus existencias,
sus historias de vida?

El tiempo tramposamente te arrebató de mi vida,
dejándome solo tu ausencia.

Las mismas cobijas que en mil noches
nos abrigaron a ti y a mí,
ahora me arropan de la intemperie sin ti.

Atravieso en soledad, las mismas sendas que juntos anduvimos.
Camino por esas calles que nos contemplaron
juntos pasar.

Al atardecer mientras contemplo el rosado ocaso,
mi lánguida mirada se queda fija puesta en el horizonte,
profundo duele que tú ya no lo veas,
que tú ya no seas de este mundo.

Intento con el corazón comprender esas cenizas,
oh mi Dios,
¿cómo desvelar qué hay después de aquí?

Voy y me aferro,
a la hermosa y sublime esperanza
de que no morimos,
solo trascendemos
y que la vida sigue.

Solo en aquellos que por contados minutos
sus corazones se detuvieron,
hablan de la inefable belleza y sublimidad
que a todos nos espera después de aquí.

Humanamente inmiginables son
las maravillas que nos esperan después de aquí.

Ubi sunt qui ante nos in hoc mundo fuere.