Esperada compañía

Viendo la vida pasar a través de tu ventana,
tiempo de vida difuminado detrás del cristal,
yéndose tan lenta y suavemente
que ni se percibe, ni se presiente,
tan silenciosamente:
sin ni un soplido, ni un gemido,
ni un latido
de algún corazón roto.

Ha pasado tan sinuosamente,
que hasta sus huellas no son
detectables al segundo,
lo hace igualmente despacio
agazapado en nuestra piel,
en nuestros músculos, en nuestros huesos…

¿Quién realmente lo nota?
Es aquel que desde hace unos pocos días
ha dejado de caminar,
su voz se pierde,
ya no le apetece comer,
deja de beber
y ya está, eso es, se acabó,
es el final.

Ahora, detrás de sus párpados,
se oculta otra dimensión,
otro universo,
otro plano energético,
conocido por los cuánticos.
En ese espacio de sueños y fantasías,
estan esperándonos,
unos seres maravillosos y muy queridos
que nos amaron mientras vivíeron.

También se habla de unos seres de luz,
pero eso ya es otra historia.

Los comentarios están cerrados para esta entrada.