Empiezo a olvidar

A cada paso que doy te voy evocando,
mas, te estoy olvidando.
Mientras más lejos el tiempo se lleva tu recuerdo,
más hondo se hace el vacío de tu ausencia.

Me asusta olvidar cómo era tenerte cerca.
Poco a poco, va palideciendo mi recuerdo de tu voz,
tus palabras, tu mirada.
Empiezo a acostumbrarme a no verte, a no tenerte, a estar sin ti.

Son tantos los momentos del día, de la noche en los que me faltas.
Descubro tras tu partida, ese sentimiento desgarrador,
que solo padecemos ante las cenizas del amado.
Se me hace extraña la vida sin ti.

Tu y yo, por tantos años juntos,
y apenas, ha pasado el tiempo desde que no estas,
desde que no eres, desde que te has ido para siempre
y tu presencia ya se difumina en mi memoria.

Así, cual zarpazo,
me fue arrebatada tu vida.

Después de tantos años de compartirlo todo,
descubro una mañana, tu lado vacío de la cama.
Oh Dios, que difícil está siendo volver a caminar sola,
aprender a vivir sin ti,
a seguir adelante, sin mi compañero de viaje.

¿Por qué lloras mujer?
No ves que por quien lloras ya no es de este mundo.

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