Cielo repleto


Cada día se van desgranando nubarrones,
allá bien alto donde elevo la mirada.

De súplicas y ruegos,
el cielo esta repleto,
y llenas están las nubes
de llantos desoídos.

¿Cuántas veces la fe se nos escabulle,
por las rendijas de la angustia?
¿Cuántas veces la hemos perdido?
Mas siempre, aparece un ángel
que acaba devolviéndonos la vida.

¡Oh mi Dios, míranos!
guarda nuestro costado,
mientras nuestras almas divagan.

Cómo podría no amarte,
si Tu eres todo lo que amamos,
y en Ti están todos los que hemos amado,
pedacitos de sus almas durmientes,
en brazos de Tu eternidad.

Mañana,
tal vez mañana,
se amansen los cielos,
y a raudales tu amor derrames,
sobre aquellos,
caídos en desgracia.

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